Mostrando las entradas con la etiqueta Terrorismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Terrorismo. Mostrar todas las entradas

¿Y AHORA QUÉ?

05 junio 2007


Zapatero acaba de hacer una declaración solemne en Moncloa. Palabras muy retóricas, pero ha llamado al consenso. Me ha llamado la atención que diferencie "sociedad vasca" de "sociedad española", pero está claro que su mensaje era para los vascos. Ha hecho una petición encubierta al PP: el apoyo unánime de todas las fuerzas políticas. Se le nota desolado, toda su fuerza en esta legislatura ha sido el fin del terrorismo y ahora se cae todo. Se nos vendió que ésta era el última vez, que ETA iba a dejar las armas; Zapatero negoció sin que la banda terrorista pusiera su metralla encima de la mesa y dos ciudadanos ecuatorianos perdieron la vida el 30 de diciembre.
Pero es el momento de estar con el gobierno. Me hubiera gustado un poquito de autocrítica por tarde de Zapatero, pero nuestra sociedad estará con él.
En su declaración los periodistas no han podido hacer preguntas. No es privilegio de los profesionales de la comunicación sino que es derecho de los ciudadanos a saber ¿y ahora qué?

FIN DE LA ¿TREGUA? DE ETA

Comienza el día con el anuncio del fin de la tregua de ETA. ¿De qué tregua estamos hablando?

Este es el comunicado de la banda terrorista publicado en los diarios "Berria" y "Gara":

ETA, la organización socialista revolucionaria de liberación nacional vasca, desea comunicar lo siguiente a los vascos:
Son tiempos de clarificación. Euskal Herria quiere dar los pasos para superar la actual división institucional y construir un Estado independiente. Son miles de votos en favor del cambio político y social, miles de voces en pro del futuro de este pueblo. También ETA se posiciona a favor del proceso de liberación de este pueblo, un proceso cuyo fin, sin lugar a dudas, será un Estado independiente denominado Euskal Herria . Pero, para llegar a él, será necesario lograr un marco único que incluya Navarra, Álava, Vizcaya y Guipúzcoa, y otro que englobe Lapurdi, Baja Navarra y Zuberoa. Así, en último término, con los siete territorios unidos, construiremos el futuro de nuestro pueblo, puesto que está claro que las falsas soluciones que se han presentado hasta el presente no nos llevan a ninguna parte. El futuro está en nuestras manos, y lo lograremos.
Las máscaras han caído. El talante de Zapatero se ha convertido en el fascismo que niega sus derechos a partidos y ciudadanos. Pero no son los únicos. También se les ha caído la tapadera a los dirigentes del PNV , cuyas ansias de riqueza son insaciables. Por desgracia, la libertad de los pueblos se topa a menudo con la traición. En la defensa de Euskal Herria, en la construcción del futuro, han solido recurrir a engaños cada vez que se deben adoptar decisiones firmes. Sin embargo, en esta ocasión a los ciudadanos no les han dado un cheque en blanco para que sigan alimentando el sufrimiento de este pueblo bajo la protección del españolismo. No han 'seducido' sino a los responsables del aplastamiento de los derechos del pueblo, no a los vascos que deseamos vivir en democracia y libertad.
Los ciudadanos padecemos una falta de democracia. Las agresiones contra Euskal Herria, en lugar de desaparecer, se están intensificando y agravando. La Justicia española ha dejado fuera de estas elecciones antidemocráticas a miles de ciudadanos y a la izquierda abertzale, que es el principal activo del proceso. La situación que vivimos en Euskal Herria en la actualidad es un estado de excepción. Las elecciones recientemente celebradas carecen de legitimidad. A la suspensión permanente de actividades armadas ofrecida por ETA, el Gobierno español le ha respondido con detenciones, torturas y persecuciones de todo tipo. No existen las condiciones democráticas mínimas que se requieren para realizar un proceso de negociación.
No obstante, las claves políticas para garantizar el presente y el futuro de Euskal Herria son evidentes: la autodeterminación y la territorialidad; y la semilla que acaban de sembrar miles y miles de ciudadanos traerá una abundante cosecha a nuestro pueblo.
Mientras tanto, reafirmamos nuestra decisión de defender por las armas este pueblo al que agreden por las armas.
Llamamos a todos los ciudadanos a que arremetan contra esta democracia falsa y putrefacta, y a que se enfrasquen con firmeza en la construcción del Estado libre denominado Euskal Herria. Cada uno en su ámbito y según sus posibilidades. Con generosidad y haciendo causa común.
Por último, ETA quiere anunciar que abandona el alto el fuego permanente y que ha adoptado la decisión de actuar en todos los frentes en defensa de Euskal Herria a partir de las 00.00 del 6 de junio del 2007 .
Euskal Herria, junio del 2006.

CARTA ENVIADA POR EL CURA DE MENDAVIA AL DIARIO DE NAVARRA, TRAS RECIBIR UNA CARTA DE LOS PROETARRAS

30 mayo 2007

Por su interés, incluyo la carta envida a Diario de Navarra por el párroco de Mendavia, Domingo Urtasun. No tiene desperdicio.

A quien concierna
He recibido una carta sin remite y sin firma, a la que contesto públicamente, con la esperanza de que sea leída por los interesados.
Mi primera impresión fue de sorpresa. Pero después de releerla detenidamente no dudé en pensar que lo que tenía en mis manos era un panfleto del más rancio corte estalinista. Esto se desprende ya desde el primer párrafo que dice literalmente: «Nos dirigimos a Vd. porque venimos constatando su inhibición y escaso interés en la defensa de la Iglesia Vasca». ¿Desde cuándo existe la «iglesia vasca»? ¿Quién es el fundador de tal iglesia? ¿Quiénes son sus autoridades? ¿En qué lugar de Euskal Herría residen?... No alarguemos inútilmente este interrogatorio. Yo he sido bautizado en la Iglesia Católica, que tiene su origen y fundamento en Jesucristo. Mi Obispo y el Papa son mis autoridades. Y todos mis esfuerzos están orientados en esa dirección. Por otra parte, ¿quiénes son Uds. para pretender «obligarme a trabajar más activamente por una Euskal Herría libre, soberana e independiente», como afirman en su carta? Desde mi infancia aprendí que mi patria es España. En ella he crecido, en ella vivo y en ella espero morir, si Dios quiere. No estoy, en absoluto, por la labor de establecer nuevas fronteras, sino más bien por derribar muros y mugas que nos separen.
Tienen la desfachatez de señalarme algunas tareas, como por ejemplo: «poner nombres vascos a los que se bautizan». Señores míos, ¿de verdad que hablan en serio? ¿Estarían dispuestos a aceptar que el cura pusiera los nombres a sus hijos? No me lo puedo creer. Para darle consistencia a tan absurda proposición citan «el comportamiento ejemplar de muchos curas patriotas». Yo pensaba que este lenguaje obsoleto y arcaico, y este afán por promover «iglesias patriotas», sólo se daba en la extinta Unión Soviética y en los países de su órbita comunista, sin excluir la China de Mao Tse-Tung. Esto me suena a manual de Marxismo-Leninismo para principiantes.
Finalmente, su atrevimiento llega hasta «pedirme, también, el voto para H.B. ¡Qué más da cómo nos llamen los fascistas…!» Pues va a ser que no. Sería lo último que se me pudiera ocurrir. ¿Cómo voy a votar por quienes no son capaces de condenar la violencia que asesina indiscriminadamente, y no sienten ningún escrúpulo al profanar los humildes monumentos que el pueblo erige en recuerdo de las víctimas del terrorismo, como acaba de suceder en Berriozar con el monumento a Francisco Casanova, a quien me correspondió enterrar? Es como volver a asesinarlo de nuevo. De verdad que no me resulta ilusionante colaborar con sujetos de semejante catadura moral.
Domingo Urtasun, párroco de Mendavia